Los casos de dengue se disparan, sobre todo en área de Asunción y el Departamento Central. Profesionales de la salud recuerdan que los arroyos colmatados de basura también son potenciales nichos para la proliferación de los vectores, debido al estancamiento del cauce utilizado como vertedero.

“Un arroyo contaminado es un criadero mucho más potencial que uno limpio. Al existir basura en estos residuos, estos estancan al agua y los mosquitos se acumulan porque no hay una corriente que los lleve”, menciona la licenciada Lucero Medina, jefa de la dependencia de Vigilancia Epidemiológica del Hospital de Ñemby.

A nivel país, desde el inicio del periodo epidémico (octubre 2019) a la fecha son más 1.176 los afectados por el virus, indica el último informe epidemiológico de la Dirección de Vigilancia de la Salud. Hasta el momento no se registran fallecidos de modo oficial.

El mayor porcentaje de casos sigue concentrándose en el área Metropolitana, Central y Capital. DEN-2 y DEN-4 son los serotipos de mayor circulación, con predominio de este último.

Solo en la capital se aglutina el 41% de los casos de dengue, según los reportes. En el Departamento Central están dispersos en 15 distritos.

“Los departamentos de: Cordillera, Paraguarí, Guairá, Itapúa, Presidente Hayes, Alto Paraguay y Boquerón registran circulación solo de DEN-4. El serotipo DEN-2 circula en Ñeembucú, Amambay y Alto Paraná. Mientras que se verifica circulación de ambos serotipos, además de Asunción y Central, en Concepción, Canindeyú y San Pedro Sur”, informan desde el Ministerio de Salud.

La circulación de DEN-4 se localiza en Lambaré, Ñemby, Luque, Fernando de la Mora, Villa Elisa, San Lorenzo, Limpio, San Antonio, Areguá, Itá, J. Augusto Saldívar, Villeta e Itauguá. En tanto que las ciudades de Mariano Roque Alonso y Capiatá reflejan circulación del DEN-2 y DEN-4.

Ñemby. En un recorrido por las zonas de mayor circulación de dengue en Ñemby, en el barrio Mbocayaty, por ejemplo, se puede observar una importante cantidad de patios baldíos con malezas y veredas que fungen como vertederos donde se depositan desde desechos domiciliarios hasta numerosas cubiertas.

“Depende mucho de la población. Mucha gente espera la fumigación, pero eso no es el secreto para erradicar el dengue, acá el secreto es la limpieza”, advierte Medina.

En el hospital de dicha ciudad, al igual que la mayoría de los centros públicos, existe un aumento de concurrencia. En la primera semana de enero fueron atendidos en consultorios de urgencias cerca de 100 pacientes con casos sospechosos de dengue.


El dengue se hace más resistente y no estamos logrando que toda la ciudadanía colabore con la limpieza. Lucero Medina, hospital de Ñemby.

De mañana y tarde la espera para consultar es cerca de tres horas más o menos. En esta temporada sobre todo. Luisa Ruiz Díaz, Ñemby. // Última Hora