El presidente de EEUU anunció el despliegue de militares “fuertemente armados” para controlar los disturbios que se registran en las ciudades de EEUU. Anoche continuaron los saqueos.

El presidente Donald Trump prometió restaurar el orden en Estados Unidos tras el mayor estallido de protestas en décadas por la muerte de un ciudadano negro en manos de un policía blanco, amenazando a los estados con desplegar a los militares si no cesa la violencia, mientras volvían a producirse nuevos saqueos, incendios y enfrentamientos en varias ciudades.

Una semana después de que la muerte de George Floyd, un hombre negro de 46 años que fue asfixiado por un policía blanco en Minneapolis, las protestas se extendieron de costa a costa y las manifestaciones en su mayoría pacíficas derivaron en disturbios.

En la capital Washington se registraron desórdenes en las inmediaciones de la Casa Blanca con destrozos, fuegos encendidos por los manifestantes, banderas estadounidenses en llamas y muros pintados con consignas contra la policía. La Casa Blanca quedó a oscuras y el presidente tuvo que ser alojado en el búnker. «Lo que pasó en la ciudad anoche es una deshonra absoluta», dijo Trump en un discurso pronunciado en la Casa Blanca al mismo tiempo que la policía dispersaba una protesta a pocos metros del edificio.

Trump anunció que desplegará militares en la capital para detener «los disturbios, los saqueos, el vandalismo, los ataques y la destrucción gratuita de la propiedad».

«Estoy enviando miles y miles de soldados fuertemente armados», aseguró y amenazó al resto de ciudades que si no toman decisiones para frenar las protestas va a desplegar al Ejército estadounidense para «arreglar rápidamente el problema».

Este lunes la alcaldesa de Washington adelantó en cuatro horas el inicio del toque de queda Durante la jornada, Trump responsabilizó a la «izquierda radical» de las movilizaciones y criticó a los gobernadores por «débiles» y los instó a «imponerse».

SAQUEOS. En Nueva York anoche se produjeron saqueos e incendios, aunque la ciudad quedó a partir de las 11 de la noche hora local (03:00 GMT) y hasta las cinco de la mañana bajo toque de queda, algo que no ocurría en toda la ciudad desde los disturbios de Harlem de 1943, también ocasionados por motivos raciales. En Minneapolis, el hermano del fallecido visitó un memorial improvisado en el lugar del incidente.

Terrence Floyd tomó un megáfono y dijo: «Dejen de pensar que nuestras voces no importa y voten» y pidió que cese la violencia. En muchas protestas, los manifestantes se pusieron de rodillas, en un gesto popularizado por los deportistas para denunciar la violencia policial que sufren los negros en EEUU. Varios videos mostraban a policías en Santa Cruz, California, Nueva Jersey y Michigan haciendo el mismo gesto para entablar un diálogo con los manifestantes. Pero en otra docena de ciudades la tónica fue el despliegue de unidades antidisturbios y de efectivos de la Guardia Nacional. Esta respuesta estuvo acompañada del uso de vehículos blindados para transportar a las tropas, así como de gas lacrimógeno y balas de goma.

En Paraguay, el embajador de EEUU en el país, Lee McClenny, tuiteó: “Nuestros corazones están con personas de todo EEUU y el mundo, acongojadas por la tragica muerte de George Floyd. Reflexionamos sobre los disturbios sociales y políticos que están aconteciendo”.

Fuente:UltimaHora