La tremenda inundación en Porto Alegre continúa castigando a Brasil. Una tragedia que deja hasta el momento a 147 muertos y centenares de miles de personas que debieron abandonar sus casas y ser evacuadas a lugares más seguros.

Además hay 131 desparecidos. En medio de los operativos contrarreloj, el caudal de los ríos volvió a subir  luego de nuevas lluvias torrenciales en la zona sur del país.

«Prácticamente todos los grandes ríos del estado presentan tendencia de elevación», informó la Defensa Civil de Rio Grande do Sul, que atraviesa la peor catástrofe climática de su historia.

El Guaíba, que desde la semana pasada cubre grandes partes de la capital estatal de Porto Alegre, se había reducido el sábado a su nivel más bajo desde el 3 de mayo. Pero, eso no duró mucho.

Las torrenciales lluvias que caen sobre la región desde el viernes complicaron ostensiblemente el panorama: su caudal se elevó de nuevo y ya supera los cinco metros, según el informe.

En la zona sur, castigada desde hace varios días, los primeros desbordamientos ocurren a partir de tres metros. Hasta el momento, la lluvia afectó a más de dos millones de personas, con un saldo de 147 muertos, 806 heridos y 131 desaparecidos.

Según el último balance de Defensa Civil, más de 619.000 personas debieron abandonar sus casas debido a la catástrofe, que expertos de la ONU y el gobierno brasileño vinculan al cambio climático y al fenómeno de El Niño.

En tanto, la situación preocupa: otros ríos seguían desbordados y en ascenso.

Las crecidas del Taquari pusieron de nuevo en alerta a la pequeña ciudad de Muçum, que aún no se terminó de recuperar del paso de un devastador ciclón en septiembre cuando fue golpeada por las inundaciones.

Según las autoridades, la Laguna de los Patos, con salida al Atlántico, está en «niveles muy elevados» con tendencia a subir aún más en las zonas costeras.

La cercana ciudad de Pelotas «enfrenta un agravamiento de la situación» que «amplía las probabilidades de inundaciones», alertó en Instagram su alcaldesa Paula Mascarenhas, que hizo un «llamado urgente» a desalojar las casas en zonas de riesgo.

La situación más dramática se vive en Rio Grande do Sul, estado fronterizo con Argentina y Uruguay. Allí, 446 de los municipios están afectados. Casi el 90% del total.

Más allá de las pérdidas humanas, los daños materiales también son devastadores. Hasta el momento se calcula que hay una pérdida económica de unos 18.839 millones de reales (3.700 millones de dólares), según el Gobierno regional.

En el centro, la Región Metropolitana y la sierra «gaúcha» cayeron «volúmenes muy significativos de precipitaciones» durante las últimas 24 horas, con hasta 120 mm de agua en los valles.

Pero además, las lluvias continúan en Porto Alegre, donde todavía se encontraba inundada en muchas zonas. Según el Instituto Nacional de Meteorología, todo el estado espera que las «lluvias intensas» continúen en las próximas horas, con más de 100 mm por día en algunas partes.

En el noreste del estado hay «gran riesgo de grandes inundaciones y desbordamientos de ríos, y grandes deslizamientos de tierra», se agregó.

La probabilidad de nuevas inundaciones es «muy alta» en casi todo el estado, indicó el Centro Nacional de Monitoreo y Alertas de Desastres Naturales (Cemaden).

En el día de las madres en Brasil, el presidente, Luiz Inácio Lula da Silva envió su «solidaridad» para aquellas afectadas por la tragedia.

«Ustedes no están solas», dijo el mandatario, a través de un video posteado en la red social X. Además, el gobierno brasileño anunció que desbloqueará unos 10.000 millones de dólares para la reconstrucción de este estado agrícola y ganadero, golpeado por el fenómeno climático.

//Ip.gov.py.

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