Robert Gabriel Montiel ni siquiera se dio cuenta que una moto lo perseguía hasta que los dos ocupantes empezaron a disparar a mansalva contra su camioneta. El panadero de 32 años circulaba hacia el centro de la ciudad de Pedro Juan Caballero, sobre la calle Carlos Antonio López cuando se produjo el ataque. Ocurrió en el barrio General Díaz.

Tras recibir los impactos, el conductor continuó su marcha hasta alcanzar la calle Manuel Domínguez, donde la camioneta envistió contra un vehículo que salía de un estacionamiento y este a su vez acabó llevándose por delante otro rodado que estaba estacionado.

Los sicarios tenían puestos cascos y chaquetas negras, pero ni siquiera detuvieron su marcha para cometer el crimen. A toda velocidad desaparecieron del lugar. El oficial de Criminalística Nelson Domínguez manifestó a los medios locales que la camioneta presentaba en total 43 impactos de bala, cuyas vainas fueron encontradas en la escena del crimen.

La médica forense Patricia Rivarola se encargó de inspeccionar el cadáver y detalló que la víctima recibió en total ocho disparos entre el tórax y la cabeza. Su causa de muerte fue traumatismo craneoencefálico grave. Del cuerpo de la víctima fueron extraídas tres balas, dos de calibre 38 y una 9 milímetros. En el interior de su vehículo fueron encontrados tres celulares que fueron incautados por agentes del ministerio público.

«Nos sentimos muy impotentes como ciudadanos porque los sicarios actúen campante y libremente, que vengan a matar en pleno centro de la ciudad a la luz del día, en presencia de varios transeúntes. En Pedro Juan Caballero, los sicarios trabajan normalmente como cualquier otra persona que se dedica a objetos lícitos. Actúan abierta y descaradamente. Soy pedrojuanina, pero estoy con mucho temor como cualquier otra persona», lamentó la fiscala de turno Katia Uemura, quien intervino en el hecho.

Dos víctimas colaterales del sangriento nuevo episodio de sicariato en el norte del país, fueron trasladadas al hospital regional para ser atendidos. Reginaldo Silveiro y Gesiel Ferreira, ambos de nacionalidad brasileña, una vez que recibieron los primeros auxilios fueron derivados hasta el Hospital de Ponta Porã.

El crimen ocurrió a menos de 24 horas del último ataque mortal de sicarios en Pedro Juan. En la noche del jueves fue asesinado el suboficial principal de la Policía Nacional Secundino Cañiza, atacado a balazos por dos sicarios frente mismo a su vivienda sobre la calle Cerro León casi Ytororó del barrio San Blas.

//Extra.com.py.

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