El 29 de setiembre último, durante un inventario en el depósito de la ANDE de J. Eulogio Estigarribia, detectaron un faltante de 3.000 metros de cables de aleación de aluminio. Lo insólito es que el funcionario encargado, con el aval de la jefa regional del ente, admitió el hecho y se comprometió a reponerlos.

 

 

 

 

 

El caso involucra a un funcionario de la ANDE de nombre Lucas Alfonso, encargado de depósito de la localidad de J. Eulogio Estigarribia, departamento de Caaguazú, y a la jefa regional de la estatal, Analía Arce, quien también firma el acta en el que figura la siguiente observación: “…existe la diferencia de (-3.000) metros que el funcionario Lucas Alfonso se compromete a reponer en el menor tiempo posible”.

 

 

Según fuentes consultadas se trata de un procedimiento totalmente irregular, puesto que los funcionarios no pueden decidir, ni sustraer o devolver ningún material de la estatal, sin seguir el protocolo. Estos materiales solo pueden ser utilizados para obras específicas y no deben ser extraídos por funcionarios en forma particular, señalaron.

 

 

Resulta además llamativa la conducta de la jefa regional, quien debía primero informar de la irregularidad a sus superiores y ordenar de inmediato un sumario para determinar el motivo de la desaparición de los materiales.

 

 

No se descarta que este nuevo hecho forme parte del “negocio” de una rosca mafiosa de funcionarios que opera en la ANDE, tal como había ocurrido en octubre de 2015, cuando la Auditoría Interna de la estatal constató la sustracción de más de 114.000 metros por parte del Ing. Julio César Maidana, funcionario del sector de pérdidas de la compañía.

 

 

Consultado respecto a este nuevo caso, el Lic. Teófilo Coronel, jefe de la División de Administración de Materiales de Distribución de la ANDE, negó que exista el faltante denunciado y aseguró que cuenta con los documentos en los que se comprueba que no existió ninguna diferencia, como se menciona en el informe.

 

 

“Hasta el momento yo no tengo diferencias muy significativas. Ahora, si yo llego a descubrir un hecho como ese, automáticamente le pasaré a Auditoría Interna, sin dudar, porque justamente lo que nosotros queremos es transparentar la gestión”, indicó. No obstante, admitió que no puede “poner la mano en el fuego” por nadie y dijo que están trabajando en un nuevo sistema de control.

 

 

Caso duerme en la fiscalía

 

 

El proceso abierto en la Unidad Penal Nº 10, a cargo del fiscal Alberto González, referente al robo de más de 114.000 metros de cables de la ANDE, va camino al “opa rei”. El agente del Ministerio Público manejó con mucho hermetismo el caso pese a que fue denunciado ya en octubre del año pasado y recién a principios de mayo, cuando se hizo público, comenzó a darle trámite./Abc.