La vice ministra de Rectoría y Vigilancia de la Salud, Dra. Lida Sosa mantuvo una reunión con titulares de dependencias de esta Cartera Sanitaria y actores claves del sector privado para socializar sobre la problemática mundial y nacional respecto a las bacterias resistentes a antibióticos. 

En la ocasión, se instaló una mesa de trabajo dinámica y sostenida en el tiempo, desde el cual se realizarán capacitaciones y actividades con la comunidad y en el ambiente hospitalario, para prevenir próximos eventos de salud pública nacionales e internacionales con respecto a la resistencia a los antimicrobianos.

Además de la Dra. Lida Sosa, participaron la Dra. Viviana De Egea, directora de Vigilancia de Enfermedades Transmisibles; la Dra. Adriana Amarilla, directora general de Promoción de la Salud y las representantes del Pacto Global, Teresa de Velilla y María Estela Rasmussen.

La problemática: crecen las infecciones por bacterias resistentes a antibióticos

Teniendo en cuenta que la mayoría de las infecciones respiratorias (resfriado, bronquitis y gripe) son causadas por virus que no requieren antibióticos, se insiste en no automedicarse y acudir a la consulta médica. La resistencia a los antimicrobianos no solo pone en peligro la eficacia de los tratamientos, también contribuye a prolongar las estancias hospitalarias, a incrementar los costos médicos y aumentar la mortalidad.

Además del incremento en las notificaciones de infecciones intrahospitalarias, se registra un uso indiscriminado de antibióticos. ”Las bacterias entre los pacientes internados están altamente expuestas a antibióticos, por lo que suelen generar resistencia a estos”, puntualizó la Dra. Viviana De Egea.

Se estima que para el 2050, las infecciones ocasionadas por bacterias resistentes a los antibióticos será la primera causa de muerte. De Egea señaló que se esperan los resultados internacionales para conocer cuál es la situación a nivel mundial. “Es probable que esto se haya acelerado, debido al uso indiscriminado de antibióticos en todos los países, en la desesperación de tratar a los pacientes con COVID-19”, indicó.

En otro punto, la Dra. De Egea informó que se han detectado en el país, bacterias que son altamente resistentes a todos los antibióticos, razón por la que alerta a los médicos a tener en cuenta esta situación al momento de prescribir el tratamiento a sus pacientes.

Además de la pandemia por COVID-19, no se descarta la llegada de otras dos pandemias más: la ola de problemas de salud mental a consecuencia del encierro, el miedo, y la de infecciones asociadas a bacterias resistentes a los antibióticos. “No buscamos generar miedo o alarmar, sino concienciar sobre ciertas situaciones. El uso prudente de antibióticos es algo que no le compete solo a los médicos, también compete a la ciudadanía, a la salud animal y al medio ambiente”, expresó.

Recomendaciones a tener en cuenta:

– Utilizar con responsabilidad los antibióticos respetando la dosis y el horario prescrito por el médico tratante.

– No presionar al médico para que le recete antibiótico cuando éste no lo hace.

– Considerar que un médico que no prescribe antibióticos no está haciendo bien su trabajo es incorrecto.

– No compartir los antibióticos que le sobre con otros, aunque tengan síntomas similares.

Para los profesionales médicos

No prescribir antibióticos si es que no hay faceta clara de infección bacteriana y en lo posible utilizar antibióticos dirigidos, esto es, hacer los cultivos cuando son necesarios para no usar antibióticos de amplio espectro en forma prolongada.