Terapia intensiva: drama de cada día

Terapia intensiva: drama de cada día

De las casi 7.000 camas con que cuenta actualmente el sistema sanitario de nuestro país, sólo 300 son de terapia intensiva, pese a la recomendación de la OMS de que deberían ser al menos el 10%. La escasez de unidades de cuidados intensivos es otro de los dramas que el Ministerio de Salud debe solucionar.

No pasa una semana sin que surjan pedidos urgentes de personas desesperadas por conseguir una cama de terapia intensiva para un familiar. Tampoco faltan casos -y ya fueron muchos- los que lastimosamente no las consiguen y deben lamentar la muerte de los suyos. Entre ellos hay muchos bebés prematuros. Según datos manejados por el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, son estos últimos los pacientes que más demandan cuidados intensivos, más que víctimas de siniestros de tránsito.

El sistema de salud paraguayo cuenta actualmente con aproximadamente 300 camas en Unidades de Cuidados Intensivos (unas 140 para pediatría y neonatología) de las 6.900 camas en general. La Organización Mundial de la Salud, en contrapartida, recomienda que al menos el 10% de las camas hospitalarias sean de terapia. Según datos, cada una cuesta unos US$ 25.000, por lo que el Gobierno debería invertir unos US$ 7.500.000 para “ponerse en regla”.

La cartera, por su parte, estima que es necesario aumentar en un 30% el número de camas disponibles en Salud Pública, es decir, unas 80 más, para responder a la necesidad de manera holgada.

En los hospitales privados se cuenta con 212 camas de terapia (90 para pediatría y neonatología), según Leticia Pintos, titular de la Dirección de Terapias y Servicios de Urgencias Hospitalarias (DTSUH).

El Dr. Juan Carlos Portillo, director general de Redes y Servicios de Salud, explicó, entretanto, que se trabaja en cuatro ejes de acción para mejorar el sistema en este sentido:

-Sostener las camas instaladas. El sostenimiento de las Unidades de Cuidados Intensivos existentes requiere el mantenimiento preventivo y correctivo de equipamiento, en primer término. “Año tras año se debe buscar fuentes de financiamiento para atender a las necesidades de cobertura para mantenimiento, pero no siempre se llega a todos, y esa situación produce camas fuera de servicio. El objetivo ahora es garantizar dentro del presupuesto los recursos necesarios para que, durante todo el año, esté garantizada esa cobertura del mantenimiento”, refirió.

-Rehabilitar las camas fuera de servicio. Se encuentra en proceso la adquisición de equipos biomédicos para renovar totalmente el equipamiento de las Unidades de Cuidados Intensivos de algunos hospitales, en tanto que los equipos antiguos serán sometidos a un mantenimiento completo para ser redistribuidos a otros centros asistenciales, a fin de ampliar sus capacidades y rehabilitar los que están fuera de servicio por avería o falta de equipamiento. Cuando el paciente está estable, al Estado le cuesta aproximadamente US$ 1.000 por día mantener cada cama.

-Incrementar el número de camas en las UCI existentes. Sobre la base de una relación costo- efectividad se proyecta aumentar la cantidad de camas en las Unidades de Cuidados Intensivos ya instaladas que cuentan con la capacidad en recursos humanos especializados para el efecto. Existen proyectos mediante los cuales ya están aseguradas fuentes de financiamiento para la instalación de más camas de terapia intensiva en algunos puntos del país en donde no se cuenta actualmente con UCI, como es el caso de Pedro Juan Caballero y San Ignacio, Misiones.

-Formar recursos humanos especializados. El crecimiento gradual de las camas es un proceso que se encuentra atado a la disponibilidad de recursos humanos especializados en el área de terapia intensiva. En ese contexto se está analizando estrategias para acelerar el proceso de formación de médicos. “Existe un plan de capacitación para médicos de APS que permitirá multiplicar el número de especialistas a ser lanzados al mercado, lo mismo se aplicará al área de terapia intensiva. Es lo que estamos estudiando”, detalló Portillo. Actualmente, no existen suficientes profesionales que puedan manejar estas camas. Además, el médico interesado en la especialización en cuidados intensivos adultos debe estudiar cinco años más, y si pretende ingresar a neonatología, otros tres.

Incipiente crecimiento del sistema sanitario

Desde el punto de vista médico, conversó con ABC Color el Dr. Felipe González, director del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente “Juan Max Boettner” (Ineram), establecimiento que a estas alturas del año se ve rebasado principalmente por pacientes con cuadros respiratorios graves.

Según González, en la práctica tropiezan con un gran problema: cuando un paciente necesita terapia, existen profesionales que los derivan directamente sin consultar disponibilidad. “No se puede derivar sin saber. No solamente nos vienen los pedidos, sino de todos los privados están pidiendo socorro, la mayoría que entra a terapia intensiva no tiene cómo solventar. Salud Pública se encuentra abarrotado y tampoco IPS puede cubrir la demanda. Esto hace que la mayoría de la hotelería de los hospitales esté al límite”, expresó.

En su opinión, “la política del actual Gobierno de llevar adelante un sistema más preventivo que curativo no es una mala idea, pero hay algo que está ocurriendo: la población ha crecido bastante, los hospitales siguen teniendo la misma capacidad de 40 años atrás. Si extrapolamos al resto de hospitales, nos encontramos con un déficit de camas a nivel público que ha sido suplido por privados que creció, pero solo el 5 a 7% tiene cobertura privada y el 15% es absorbido por IPS”, analizó.

“Necesitamos nuevos hospitales, pero también si seguimos gastando más en sueldos en nada podemos invertir. El 97% del presupuesto de mi hospital va a sueldos para gastos de inversión y mantenimiento. Necesitamos el auxilio del nivel central para poder llegar el día a día y esto pasa en la mayoría de los hospitales. Necesitamos hablar de manera madura, en todos los entes públicos ocurre lo mismo. Se deben diversificar las fuentes de trabajo, traer industrias que permitan a entes invertir en infraestructura. Siempre el gasto rígido de sueldos supera a gastos de inversión. Inversión en todo lo que le falta a este país; si no, no daremos respuesta”, concluyó.

Datos alarmantes

-En zonas como el Chaco no existe una sola cama de terapia. En cuanto a la Región Oriental, todos los hospitales regionales cuentan con cuidados intensivos, excepto en Pedro Juan Caballero.

-La cartera sanitaria paga actualmente a establecimientos privados en concepto de terapias G. 3.000 millones mensuales.

-Las cuestiones políticas también influyen en esta problemática, ya que, para llenar cupos políticos, se pone a personas no idóneas en cargos que tienen que ver con rubros de salud. // ABC Color

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