Las rejas no pueden ser barreras para el ingenio y el emprendedurismo y los errores ante la sociedad pueden ser enmendados. Esa es la filosofía de vida de Marcelo Lee (36), persona privada de libertad de la Penitenciaría Regional de Emboscada Antigua, quien se ha convertido en un motivador y auténtico empresario como creador de la exitosa salsa de ají picante “Prisioneros del sabor”.

Para alcanzar este sueño, Marcelo ha contado con el apoyo del Ministerio de Justicia, a través de la Dirección de Bienestar y Reinserción Social y de la Dirección de la penitenciaría, que con sus programas de reinserción social y laboral busca la redención de las PPL.

La salsa de ají picante “Prisioneros del Sabor” hoy llega a más de 200 puntos de venta en cadenas de supermercados y restaurantes, con una producción de 16.000 botellitas por mes, que salen directamente de una dependencia especialmente acondicionada e higienizada en la Penitenciaría Regional de Emboscada Antigua.

El Ministerio de Justicia confía que sobre la base de la sinergia de empresarios y PPL los proyectos de reinserción social y laboral podrían sentar las bases de una penitenciaría industrial.

Como buen chef, Marcelo Lee, nacido en Corea y nacionalizado paraguayo, puso todo su ingenio emprendedor para crear una salsa recordando los manjares que su madre ponía en la mesa. Así nació la salsa picante “Prisioneros del Sabor”, una mezcla de pasta de ají seleccionada, manzana, ajo, jengibre y cebolla. Esta misma receta de origen oriental ya la venía preparando como salsa picante de sabor kimchi antes de su reclusión.

La marca que ha ganado adeptos y gran popularidad. Es vendida en unas 170 bocas de la cadena Biggie Express, en las cadenas de supermercados Areté, Casa Rica y La Bomba, y también se expende en conocidos bares y restaurantes de la capital. Además, es uno de los pedidos favoritos en las ferias de productos penitenciarios “Latente”.

El emprendimiento, que abrió en agosto de 2023, ha sumado a 20 PPL que aportan entusiasmo y mano de obra. La gran demanda los pone a trabajar unas ocho horas por día, en dos grupos: el primero, recibe la materia prima tres días a la semana, la procesa y controla la fermentación, mientras otro grupo se ocupa del posterior cargado y etiquetado. El producto ya llamó la atención del mercado brasileño, pero requieren de mayor volumen de producción para posibilitar una eventual exportación.

La iniciativa hoy también moviliza a la comunidad de Emboscada, considerando que Marcelo Lee logró aglutinar a agricultores de la zona que se pusieron a cultivar el producto con semillas de alta calidad que él mismo les provee, para asegurar la excelencia del producto.

Marcelo, quien se encuentra procesado por tenencia y comercialización de estupefacientes y está recluido hace 1 año y 9 meses, se siente orgulloso de este emprendimiento y hace un llamado a sus compañeros PPL a confiar en los programas de rehabilitación, como un camino para la reivindicación social y la reinserción laboral.

Para hacer pedidos, se puede contactar con el correo electrónico reinsercion.vmpc.@gmail.com o al teléfono (0985)156808.