Con cuatro incrementos en el 2021, dos en lo que va del 2022 y uno más anunciado para este fin de semana, el combustible alcanzará los 3.600 guaraníes de diferencia en apenas un año. El barril no deja de subir y la situación se agrava con el conflicto bélico.

El 19 de febrero del 2021, se dispuso el aumento de 400 guaraníes en el precio del combustible, monto que impactó en todos los sectores, en un todavía prematuro momento del año.

Posteriormente, el 18 de mayo se aplicó el segundo reajuste, que también fue de 400 guaraníes el litro. El 9 de julio se dispuso un nuevo aumento con el mismo precio, 400 guaraníes apenas días después del incremento del salario mínimo propiciado por una inflación del 4,4 %.

Ya el 11 de octubre se dio la incontenible cuarta suba, que esta vez fue de 600 guaraníes en promedio, tras lo cual se temió una quinta suba, que finalmente no se dio.

Sin embargo, apenas a el 31 de enero ya estableció un nuevo aumento. Fue de 600 guaraníes el litro.

Desde marzo, el Gobierno dispuso un reajuste de 500 guaraníes, bajo la aclaración de que el aumento hubiera sido superior si no se mantenía la reducción del Impuesto Selectivo al Consumo

Petropar se comprometió a que el incremento de marzo sería el único de todo el mes, no obstante, los emblemas privados ya hablan de un próximo reajuste de entre 500 a 700 guaraníes este fin de semana.

Los aumentos desde febrero del 2021 a principios de marzo de este año suman 2.900 guaraníes y si a este monto se suma el próximo reajuste que sería de hasta 700 guaraníes, la diferencia llegaría a 3.600 en apenas un año.

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