La OMS considera el paso del coronavirus de un animal al ser humano a través de una tercera especie como la hipótesis “más probable” del origen de la covid y sugiere que no se originó en el mercado Huanan de Wuhan. También descarta como “extremadamente improbable” la teoría de que el patógeno pudo salir de un laboratorio de esa ciudad china, un planteamiento defendido por el expresidente de Estados Unidos Donald Trump, pero que muchos científicos habían desacreditado.

Son las conclusiones principales del grupo internacional de científicos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que durante casi cuatro semanas ha investigado el origen de la enfermedad en Wuhan, la ciudad en el centro de China que fue el primer foco de la pandemia. Este martes, después de 12 días de visitas sobre el terreno, los expertos ofrecieron una rueda de prensa de casi tres horas para presentarlas, el acto final de un viaje rodeado de polémica, retrasos y carga política.

La misión, habían subrayado sus participantes desde el principio, tenía como objetivo servir de primer paso a lo que será una serie de investigaciones más extensas, en detalle, tiempo y área geográfica, para desenredar la madeja que permita llegar en el futuro ―quizá― a determinar con seguridad cómo el coronavirus pasó al ser humano.

El jefe de la delegación internacional, Peter Ben Embarek, lo dejaba claro desde el principio de su intervención: los trabajos de estas semanas han permitido descubrir nueva información, pero no han alterado de manera significativa el dibujo que ya se tenía de esta enfermedad, que ya ha contagiado a 106 millones de personas en todo el mundo. Los interrogantes sobre cómo, o a través de qué especie intermedia llegó el virus al ser humano, o por qué surgieron en Wuhan los primeros casos conocidos están aún por resolver.

“Todo el trabajo que se ha hecho sobre el virus y la identificación de sus orígenes sigue apuntando a un reservorio natural” de animales, probablemente murciélagos, declaraba este experto en seguridad alimentaria. La teoría que consideran más probable contempla el paso a una especie intermedia, aún no identificada, y de allí al ser humano.

En cambio, consideran “extremadamente improbable” la posibilidad de que el virus escapara de un laboratorio. Los expertos visitaron el Instituto de Virología de Wuhan, el centro al que había apuntado la Administración de Donald Trump por las investigaciones que lleva a cabo sobre coronavirus. Pero, tras su inspección de las instalaciones, concluyeron que “es muy improbable que nada pueda escapar” de ellas.

Sí han recomendado investigar más sobre la “posibilidad” de que la transmisión se produjera a través del “comercio de productos congelados”. China asegura que ha encontrado múltiples casos de restos de virus en envoltorios de este tipo de productos importados y alude a esta circunstancia, entre otras, para defender que el virus pudo originarse fuera de su territorio.

“Sabemos que el virus puede sobrevivir en condiciones que se encuentran en estos ambientes fríos, helados, pero no entendemos de verdad si el virus puede transmitirse a los seres humanos” de este modo, comentaba Ben Embarek. “Sería interesante examinar si un animal salvaje congelado que estaba infectado pudo ser un vector potencial” de la transmisión, apuntó.

El mercado de marisco de Huanan, en Wuhan, que estuvo considerado al comienzo de la pandemia como el origen de la enfermedad, vendía un amplio surtido de productos y carnes congelados, además de animales vivos, domésticos o salvajes. Posibles especies sospechosas y que se comerciaban allí son conejos, hurones y ratas de bambú, ha apuntado otra de los integrantes de la misión, la viróloga holandesa Marion Koopmans.

El papel del mercado en la pandemia, subrayó Ben Embarek, “no está claro”.”Sabemos que hubo casos en él, entre gente que trabajaba allí o lo visitó, pero no sabemos cómo se introdujo el virus o cómo se propagó”, ha explicado. Aunque fue un foco de contagio, también hubo otros en otras áreas de la ciudad en aquellos momentos.

Otro dato que han constatado los científicos: no han encontrado indicios de la presencia del virus en Wuhan antes de diciembre. “No hay suficientes pruebas (…) para determinar si el Sars-Cov-2 se propagó en Wuhan antes de diciembre de 2019”, dijo Liang Wannian, de la Comisión Nacional china de Sanidad y jefe de la delegación de científicos chinos.

La investigación continuará, ahora “no ligada a un lugar concreto”, apuntó Liang. Los expertos analizarán, entre otras cosas, estudios que apuntan a que el virus pudo estar presente en otros lugares del mundo semanas, o meses, antes de que se detectara por primera vez en Wuhan.

La misión de 14 científicos internacionales y sus contrapartes chinos para investigar el origen del virus ―fundamental para evitar otras pandemias en el futuro― había suscitado un enorme interés internacional. China quería desmentir las acusaciones de falta de transparencia y las sospechas de que había obstaculizado y retrasado deliberadamente el viaje. La OMS, por su parte, quería sacudirse las críticas ―reforzadas por el informe de un panel independiente― de que había sido demasiado deferente con Pekín, especialmente al comienzo de la crisis.

Durante su estancia en Wuhan, que incluyó dos semanas de cuarentena obligatoria en un hotel -un requisito imprescindible para los llegados de fuera, como parte de las medidas que China aplica contra el coronavirus-, los expertos visitaron dos hospitales, el Instituto de Virología de Wuhan, el mercado de Huanan y se reunieron con residentes de la ciudad, entre otras actividades. También visitaron una exposición sobre la experiencia de Wuhan a lo largo de los 76 días en que estuvo confinada al comienzo de la pandemia.

RETRASO EN LA RUEDA DE PRENSA

Si la misión había comenzado con retrasos y obstáculos -China no emitió los documentos necesarios hasta una semana más tarde de lo previsto-, acabó de manera parecida. La rueda de prensa estuvo rodeada de confusión: la OMS anunciaba una hora, las cuatro de la tarde, en una convocatoria enviada por correo electrónico a los periodistas; el Ministerio de Exteriores chino aseguraba que comenzaba media hora antes. Finalmente, se inició con más de una hora de retraso.Aunque los dos equipos, el chino y el internacional, comparecieron de manera conjunta, sus presentaciones iniciales corrieron por separado. Cada jefe de delegación puso el énfasis en cuestiones distintas. Liang dedicó más espacio a los datos que refuerzan la hipótesis de que el virus no surgió en China. Ben Embarek, a la necesidad de estudiar con más detalle los animales que pasaron por Huanan.

// El País