/Referencia

En estas fiestas instan a beber sin caer en excesos para evitar ser víctima de intoxicación, refiere el Ministerio de Salud. Conductores de vehículos y aquellos que están sometidos a tratamiento con medicamentos son los que más deben evitar el consumo de alcohol.

 

 

Si va a consumir bebidas con alcohol, es fundamental alimentarse antes, esto retarda el efecto. Abusar de la ingesta de este tipo de bebidas puede generar síntomas agudos de crisis hipertensiva como dolores de cabeza, náuseas o vómitos, efectos que se observan principalmente en personas hipertensas y cardiacos.

Ante signos de intoxicación es fundamental que el afectado sea remitido inmediatamente al centro de salud más cercano. Se advierte que en casos extremos, el paciente llega incluso a la pérdida del conocimiento.

Por otra parte, es imperativo tener singular atención con las bebidas mezcladas con frutas y/o saborizantes ya que, como son muy dulces, no se perciben los efectos de las mismas en un primer momento, por lo que su consumo se realiza en mayor cantidad.

Para impedir llegar a una intoxicación alcohólica solo está permitido consumir hasta 500 ml de cerveza, en el caso del vino no sobrepasar de dos copas y si prefiere el whisky, esto solo puede llegar a 30 cc.

Hay que tener en cuenta que la ingestión de bebidas alcohólicas altera la percepción, los tiempos de reflejo, la capacidad de reacción y la toma de decisiones, por lo que no se recomienda conducir vehículos para evitar accidentes de tránsito y desenlaces fatales.

Grupos que no deben tomar:

-Los menores de edad. Es importante que los adultos tomen conciencia y no permitan que sus hijos participen de la ingesta de clericó, puesto que por lo general contiene alcohol; tampoco del brindis con sidra u otras bebidas con alcohol.

-Conductores de vehículos. Al cuerpo le lleva 72 horas eliminar el alcohol que ha ingresado al organismo, independientemente a los fármacos que se consuma para contrarrestar los síntomas de la resaca. Por más que la persona no se sienta borracha, el tiempo de respuesta se retrasa, por lo cual ya está incapacitada para manejar.

-Los que están sometidos a tratamiento con medicamentos. Hay que tener en cuenta las posibilidades de interacciones que hay con las bebidas alcohólicas, especialmente si se trata de una medicación psiquiátrica. Hay un efecto que se denomina potenciación, esto es, la persona toma su medicamento, toma alcohol, y se potencia el efecto.

-Los que sufren enfermedades cardiovasculares. Este es otro grupo que también debe tomar mayores precauciones con el consumo de alcohol, puesto que es tóxico para el músculo cardiaco y produce la miocardiopatía.

Cuidado con estas manifestaciones:

Si la persona alcoholizada duerme y no responde a los estímulos dolorosos (pellizcos, golpes y movimientos), significa que se encuentra en el último grado de intoxicación, en estado de coma.

Al observar este cuadro, hay que llevar inmediatamente al afectado al Servicio de Toxicología del Centro de Emergencias Médicas, ya que se trata de una urgencia toxicológica y la persona puede fallecer por parálisis respiratoria.

Se sugiere que a aquellas personas que toman en exceso, pero no llegan a un estado de intoxicación, no se los acueste boca arriba ni boca abajo, sino de costado, para que mientras duerman no sufran asfixia por vómito./ÚH