La niñera que salvó a un pequeño de ser golpeado por una tapa de cemento, tras la explosión de un registro subterráneo de la ANDE, habló un día después del susto que pasaron ambos cuando iban a la despensa. Ocurrió en el barrio Trinidad de Asunción.
Aida Figueredo tiene 21 años, lleva dos años trabajando en la casa de una familia y ahora se convirtió en la niñera de un pequeño de un año.
Como un día cualquiera y sin imaginar lo que venía después, la joven y el bebé salieron de la vivienda para ir a la despensa, pero poco después se llevaron un gran susto.
De milagro, la joven y el bebé se salvaron de ser golpeados por una tapa de cemento que pasó a centímetros de los dos, tras la explosión de un registro subterráneo de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE).
Esto ocurrió sobre las calles Comandante Caballero y Viuda de las Llanas del barrio Trinidad de Asunción, el miércoles en horas de la tarde.
“Le salvé la vida al bebé y me salvé a mí también. Me sentí en el aire, pero reaccioné rápido. Por un segundo nos salvamos”, relató la joven a NPY.
Aida contó que quedaron con la cara hinchada tras la explosión.
“Nos salpicó todo y tuvimos la cara hinchada. Hubo fuego y después mucho humo. A mí me afectó más la cara, al niño le puse por mi pecho. Fue un accidente con suerte y no pasó a mayores”, siguió mencionando.
Igualmente, dijo que personal de la ANDE más tarde fue a solucionar el problema, pero que no le brindaron ninguna explicación a ella ni a los padres del niño.
“Los padres quedaron en shock, entré a la casa y pedí ayuda, el bebé llorando”, prosiguió.
Aparentemente, bajo tierra estaban cables de 23 kV y todavía no se sabe con exactitud qué fue lo que provocó la explosión.
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