Oficialmente, la cadena de Laboratorios Lasca de la firma Vicente Scavone anunció que se encuentra en tratativas de importar la vacuna anti-COVID-19 de Johnson & Johnson. Esto, atendiendo que Lasca es representante de Jansen en Paraguay y aunque la dosis está más atrasada que las demás, porque aún se encuentra en fase 3 de estudio o sigue en ensayos, tiene la ventaja de que es de única dosis, así lo hizo oficial Luis Ávila, gerente de Laboratorios Lasca y representante de la Cámara de la Industria Química Farmacéutica del Paraguay (Cifarma).

“Concretamente, en el grupo Cifarma son dos empresas las que están trabajando (por traer las vacunas), el sector importador va por la de Pfizer y en el caso nuestro, de Vicente Scavone del Laboratorio Lasca, en realidad vamos a esperar la vacuna de Johnson & Johnson porque somos representantes de Jansen”, indicó Ávila ante la consulta de cuántos laboratorios están en la búsqueda de las vacunas.

Refirió que si bien la de Johnson & Johnson es una vacuna que tardará un poco más porque aún se encuentra en estudio, tendrá la ventaja de que las dosis serán de única aplicación. Recién en enero concluirán los estudios en torno a la eficacia de esta vacuna y que posiblemente para abril, Lasca ya tenga disponible en sus farmacias.

“Para marzo podríamos decir que cuatro empresas ya van a importar en pequeñas cantidades de dosis por la disponibilidad a nivel mundial. En estos momentos estamos realizando las primeras reuniones para ver la disponibilidad real de Paraguay”, indicó Ávila.

Agregó que algunos países de la región tienen más preferencia para la compra de las vacunas porque su población formó parte de los estudios en la fase de ensayo en humanos o porque realizaron una inversión en el desarrollo de las vacunas. En ese sentido, Paraguay está en la cola para recibir las anti-COVID-19 o rezagados por varias cuestiones, entre ellas porque es un país pequeño por ser mediterráneo, entre otras series de realidades.

Modificación de la ley

Ávila refirió también que la importación de las dosis será posible en pequeñas partidas por parte de los laboratorios privados. Esto, mediante la modificación de la Ley de Vacunas en el Senado, que avaló a firmas privadas a negociar sin intermediarios por las vacunas.

“Cualquier importador o cualquier entidad registrada en la cartera sanitaria tiene la posibilidad de importar vacunas. En este caso del COVID-19, se abrió una ventana en la importación, está la vacuna AstraZeneca, gente que está trabajando con la Sputnik o la rusa, por la parte de importadores hay gente que está trabajando también por la de Pfizer, pero hay que recordar que tanto la de Pfizer como la Moderna tienen el problema de conservación de -70 ºC, por eso la región, como Chile, Argentina, Bolivia, optó por la vacuna rusa, que no requiere esta cadena de frío”, detalló.

También está la Coronavac o la China, pero que el problema es que en Paraguay no se tiene relación comercial tanto con Rusia como con China y eso genera un problema de documentación. Esto, atendiendo la exigencia del Ministerio de Salud Pública de que no haya intermediarios porque esa situación podría diluir la responsabilidad sobre efectos adversos o sobre problemas que tengan las vacunas.

// La Nación

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