Cerro Porteño sufrió para imponerse por 2-1 a River Plate en Los Jardines del Kelito por la fecha 7 del torneo Clausura. El equipo de Francisco Arce completó 20 partidos sin conocer la derrota.

Con este resultado, Cerro Porteño recuperó la punta del campeonato al acumular 11 unidades, una más que el lote de escoltas integrada por Olimpia, Nacional, Sol de América y el 12 de Octubre de Itauguá. El perdedor se queda undécimo, con seis redondos.

El defensor Marcos Cáceres y el mediocampista Rodrigo Alborno fueron expulsados por el árbitro Eber Aquino. El primero por doble amarilla, mientras que el segundo vio la roja directa.

EL PARTIDO. Gran primer tiempo en Los Jardines del Kelito. Las intervenciones de Federico Carrizo y Claudio Aquino fueron decisivas para la ventaja azulgrana. El Pachi se mostró activo y muy claro, mientras que el segundo fue el protagonista del tanto de apertura (8 m).

El Ciclón aumentó la cuenta tras otra gran jugada de asociación culminada por Ángel Cardozo Lucena a los 17 minutos. En este lapso, el visitante encontró su mejor versión e incluso tuvo otras chances para echar sobre el cuerpo del rival la sentencia.

No lo hizo así y el compromiso se le fue complicando a Cerro Porteño. La potencia de Dionicio Pérez y la velocidad de Ramón Sosa, además de los tiros lejanos, pusieron en complicaciones permanentes al elenco de Francisco Arce.

El juego se le salió de control a 2 minutos del final de esta fracción al conceder el descuento al Loco, que aprovechó completamente una mala salida del fondo azulgrana.

En el complemento, River Plate aumentó la presión alta y siguió al acecho del empate. Pasando la hora contó con la posibilidad clara, pero Silvio Torales falló la pena máxima cobrada tras intervención del VAR.

El penal cometido por Daniel Rivas sobre Ramón Sosa fue polémico, aunque significó otra participación negativa del defensor cerrista, protagonista en la acción del gol de Pérez junto con el portero Miguel Martínez (62 m).

A estas alturas, el conjunto de Francisco Arce perdió el color. Más aun cuando quedó con 10 hombres por la expulsión de Marcos Cáceres por tirar un manotazo sobre el rival (66 m).

En esta coyuntura, la pelota quedó en poder del equipo de Aitor García. Merodeó con insistencia hacia el arco del Ciclón y obligó a su retroceso. También los rebotes fueron del dominio local y los remates, pero no encontró el premio final.

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