La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria explicó que amplió el rango etario del antídoto alemano-estadounidense tras analizar una serie de estudios presentados por los fabricantes que “indicaron su seguridad y la eficacia”

La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil (Anvisa) autorizó este viernes la administración de la vacuna contra el COVID-19 de Pfizer/BioNTech para adolescentes a partir de los 12 años de edad.

Antes de esta decisión, el fármaco sólo se podía aplicar a personas de 16 años o más en el país, uno de los más castigados por la pandemia de coronavirus, con 482.000 muertos y 17,2 millones de casos confirmados, según los últimos datos oficiales.

Anvisa explicó en una nota que amplió el rango etario de la vacuna alemano-estadounidense tras analizar una serie de estudios presentados por los fabricantes que “indicaron la seguridad y la eficacia” de la fórmula “para este grupo” poblacional.

“Los estudios fueron desarrollados fuera de Brasil y evaluados por Anvisa”, añadió la máxima autoridad sanitaria del país.

Hasta el momento, la de Pfizer es la única vacuna autorizada en Brasil para su uso en menores de 18 años y fue la primera en recibir el registro definitivo en el país.El Ministro de Salud de Brasil, Marcelo Queiroga, sostiene una dosis de la vacuna de Pfizer (EFE/ Antonio Lacerda/Archivo)El Ministro de Salud de Brasil, Marcelo Queiroga, sostiene una dosis de la vacuna de Pfizer (EFE/ Antonio Lacerda/Archivo)

En Brasil también se aplican las vacunas de Sinovac, de producción china, y AstraZeneca/Oxford, y está previsto que este mes llegue un lote de la fórmula de Janssen, filial de Johnson & Johnson.

El viernes pasado, Anvisa también autorizó de forma “excepcional y temporal” la importación de “lotes específicos” de las vacunas Sputnik V, de producción rusa, y Covaxin, del laboratorio indio Bharat Biotech.

La campaña de vacunación contra el COVID-19 empezó en Brasil el pasado 17 de enero y desde entonces ha enfrentado dificultades debido a la escasez de inmunizantes y a la alta demanda global.

Hasta la fecha, aproximadamente un cuarto de la población ha recibido el primer pinchazo, pero tan solo un 11 % la pauta completa con los dos dosis.

A pesar de la lentitud, Brasil es uno de los pocos países con capacidad para producir las vacunas en territorio nacional.

En este sentido, tras llegar a sendos acuerdos con sus fabricantes, el Instituto Butantan de San Pablo produce la fórmula de Sinovac, mientras que la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz) elabora de forma local el fármaco de AstraZeneca/Oxford

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